¿Tienes lo que se necesita para Emprender?

Todos fantaseamos con ser nuestro propio jefe, no tener horario y decidir cuánto ganamos, pero emprender es un proceso complejo que implica una gran inversión de tiempo, esfuerzo, compromiso y sobre todo paciencia, porqué en muchos casos (si no en todos) toma tiempo hacerlo funcionar. Cuando nos decidimos a soltar la comodidad que genera el trabajo en relación de dependencia y comenzamos a plantear nuestro propio sueño, es imprescindible ser resilientes y contar con la capacidad de sobreponernos a los obstáculos. La posibilidad de fracasar una, o incluso varias veces, es una probabilidad real y será solo nuestra actitud lo que haga la diferencia entre levantarnos repotenciados por el aprendizaje o quedarnos a presenciar el fin de nuestro recién nacido proyecto.

Por todo esto resulta importantísimo revisar objetivamente cuáles son nuestras posibilidades, sin dejar que el miedo al cambio genere en nosotros un exceso de pesimismo, pero tampoco permitiendo que el entusiasmo nos haga caer en una sobre estimación de los escenarios en los cuales estamos moviéndonos.

1. Evalúa tus capacidades
Nadie duda que tengas mucho talento, sin embargo el emprendedor tiene algunas características particulares que lo diferencian del resto de las personas y que resultan indispensables al momento de encarar la materialización de una idea. Ser inteligente emocionalmente, sentirse cómodo con el cambio y ser poco sensible a la incertidumbre, son habilidades claves para asumir el reto de poner en marcha tu propio negocio, sobre todo en el mundo de hoy, marcado por la gran velocidad a la que se mueven las variables. Si no estás dispuesto a sacrificar el sosiego y la estabilidad sería conveniente revisar tus planes y optar por algo menos riesgoso.

2. Evalúa tu contexto
Si crees tener las capacidades necesarias, analiza ahora el contexto en el que te encuentras. Cuáles son las variables económicas, legales, políticas, sociales y ambientales determinantes e influyentes para el éxito de tu proyecto, cómo pueden cambiar en el tiempo y cómo te afectarían. Cuáles son los contactos con los que hoy cuentas y la estrategia para establecer los que aún no tienes y que te harán falta, el networking es súper importante y en algunas áreas todo tu proceso puede dependerá de esto. Por último cuales son las herramientas que te permitirán enfrentarte a ese contexto específico.

3. Haz un Plan de Negocios
Ya sabes que tienes las aptitudes y que las condiciones posibilitan arrancar, ahora siéntate y planifica tu negocio de forma ordenada. Comienza con un resumen que te sirva de hoja de ruta y que especifique, cuál es tu producto, qué necesidad satisface, qué vas a hacer y como lo harás. Luego paséate por los aspectos generales que permiten que sea tu emprendimiento el que capitalice esa necesidad. También incluye un análisis, primero del contexto (características de la industria, competencia, perfil del consumidor, marketing, etc.) en el que se desarrollará tu empresa y luego del proceso productivo que implica, (recursos técnicos, humanos y materiales). Por último pero no menos importante define tus costos y flujos económico-financieros.

4. Evita estos errores
El camino del emprendedor está cargado de ensayos y errores que implican grandes crecimientos, pero ciertamente hay algunos tropiezos que puedes evitarte. Valora tu trabajo y dale tiempo a cada cosa, si no descansas, tu rendimiento no será el optimo. Puedes obtener inspiración de muchos otros pero es necesario que desarrolles tu propio estilo. Toma las criticas de forma constructiva, pero recuerda que para gustos están los colores, es imposible que a todo el mundo le guste lo que haces. Recuerda que puedes fracasar y no significa la muerte, significa solamente un nuevo comienzo. Piensa muy bien con quien te asocias, deben ser capaces de aportar de forma concreta al proceso y el dinero no cuenta; si es solo un tema de dinero, busca un banco, no un socio.

Autora: Mariana Nunes

Mariana es Lic.en Relaciones Industriales y Master en Administración de Negocios con amplia experiencia en consultoría de Planificación Estratégica en las áreas de RRHH, Marketing y Finanzas. Coach ontológico profesional. Contacto [email protected]

Fuente: Mibucle.com

Claves para dar feedback y convertir en aprendizaje los traspiés

Todo líder tiene la responsabilidad de potenciar las habilidades de su equipo, ayudándoles a sus miembros a trabajar sus áreas de oportunidad. El feedback es la forma más simple de comunicar los cambios que el empleado debe generar; sin embargo, aún nos resulta difícil su práctica y nos enfrenta a cierta ansiedad, principalmente cuando es de carácter correctivo.

El primer paso para cambiar esta percepción errada, es entender que más que un aviso o evaluación, lo que se transmite es información valiosa sobre el escenario actual y sobre el desempeño esperado en una situación ideal. Previamente es importante que el clima de trabajo sea de confianza y apertura y que el empleado no sienta miedo al momento de declarar ignorancia, pedir ayuda o asumir sus errores.

La conversación de feedback debe tener los siguientes componentes:

1. Comprobado
Como líder es inadmisible que intentes corregir algún comportamiento de tus subordinados sin poder citar los  momentos en los que suelen mostrar esta actitud, podemos usar la analogía de “sin cuerpo no hay crimen”. Debes basarte en hechos concretos y comprobados, nunca en suposiciones o habladurías.

2. Oportuno
Decir las cosas en el mejor momento es la clave para evitar resistencias. Hacer un llamado de atención frente a otros es, en sí mismo, una falta de respeto; aún cuando estés evaluando el  trabajo del equipo, nunca comiences una conversación de feedback frente a otros empleados y mucho menos frente a clientes o personas ajenas.

3. Conciso
Es un error acumular cosas por decir y luego perderse en una perorata extensa y difícil de acotar. Céntrate en pocos puntos a tratar, trátalos uno a uno y hazlo con frecuencia.

4. Directo
Resulta tentador adornar lo que vas a decir con la esperanza de generar menos impacto, pero por lo general es un recurso inútil que desvía la atención y resta poder ilustrativo a tus palabras. No te vayas por las ramas, habla sin miedo de lo que consideras mejorable y NUNCA uses la frase “voy a hacerte una crítica constructiva” porqué crítica significa crítica y predispone al otro de forma negativa.

5. Neutro
Evita emitir juicios y habla de cosas relacionadas a los comportamientos y actitudes que el empleado debería cambiar para mejorar su desempeño, nunca trates puntos que están relacionados con la identidad o forma de ser de la persona ya que esto, además de suponer un ataque, es totalmente irrelevante.

6. Específico
Explícale las consecuencias que se generan para el mismo y para el equipo  y al mismo tiempo sé empático y habla de las que a tu juicio son las causas de su comportamiento, incluso compartiendo la responsabilidad si es el caso.

7. Aplicable
No te dispongas solo a señalar áreas de oportunidad, ofrece las alternativas y propuestas de mejora que creas oportunas. Plantea cuáles actitudes y comportamientos quisieras ver más, cuáles menos y cuáles definitivamente no ver.

 

Autor: Mariana Nunes

¿Cómo escribir un pitch perfecto en un email y “dar en el clavo”?

Los pitch son una herramienta importante para buscar contactos para tu negocio, empresa o ascenso laboral, ya que se trata de transmitir la idea de nuestro proyecto en el menor tiempo posible, que va de 30 segundos a dos minutos como máximo.

Para ello, tendrás que preparar borradores, mapas mentales, practicar muchas veces lo que vas a decir, o incluso grabar tu discurso ante una cámara o micrófono. Entre los secretos para elaborar un buen pitch de elevador están: definir tu público del proyecto, qué problemas resuelve, qué experiencia tienes, qué necesitas, explicar tu modelo de negocio y la más importante quizá, que es convencer al inversionista sobre por qué debería financiar tu proyecto.

Un análisis del portal Entrepreneur precisa que en ocasiones no podrás ejecutar un “elevador pitch”, pero sí un “email pitch”, para lo que necesitas de una exactitud “quirúrgica”, es decir, con las palabras precisas, y enfocarte muy bien a qué empresario o compañía te piensas dirigir.

Para acelerar una posible respuesta positiva, lo recomendable es tener listo el producto en el que estás trabajando o que estés por lanzar, ya sea un libro, patente o cumbre que estés organizando, lo cual ayudará a que obtengas un “sí” de forma más segura, lo cual te ayudará a mover tu negocio hacia delante.

Después, en un tweet pitch debes concentrar una frase que abarque tu idea de negocio, ya que debe leerse de forma rápida, precisa y con una estructura que la haga digerible y entendible. Siguiendo la idea del “elevador pitch”, debes escribir ideas bien estructuradas que se lean en 30 segundos, que es un problema para el que tienes una solución.

Posteriormente, en una segunda ronda (la cual tiene que ser corta, también), te debes enfocar en el pitching, que se trata de desenvolver tu negocio, concretamente el tamaño del mercado al que vas dirigido y el equipo que necesitas.

En total, tu correo no necesita leerse en más de 5 minutos, y en él debes hablar de una inversión real, mediante inversiones colectivas, además no debes entrar en demasiados detalles, ya que habrá tiempo para eso. En todo momento tus ideas deben leerse naturales, frescas, francas e innovadoras.

Fuente: Merca 2.0

¿Las redes sociales pierden popularidad entre los jóvenes y ganan entre los adultos?

Las redes sociales han transformado en gran medida la dinámica de comunicación, debido a que es un escenario donde la gente tiene el poder y libertad para expresar su sentimiento respecto a cualquier cosa, establecer relaciones (profundas o superficiales) con amigos cercanos, familia, pareja, vínculos escolares o laborales, incluso es uno de los mejores escenarios para contactar con las marcas.

La mayoría no tiene más de una década de existencia pero han ganado millones de usuarios en todo el mundo. Sin embargo, parece que las preferencias comienzan a cambiar entre las diferentes generaciones, las que dominaron por mucho tiempo parecen perder fuerza.

Esto porque de acuerdo con un estudio Facebook ya no es la red social más popular entre los usuarios menores a 35 años o más conocidos como millennials. Al menos entre los estadounidenses donde la agencia SGC realizó una investigación y encontró que el 66 por ciento confesó usar la red co-fundada por Mark Zuckerberg de manera rutinaria, pero está lejos del 76 por ciento que señaló usar más Instagram, y del 78 por ciento se decantó por Snapchat.

Estos resultados son coincidentes con otra investigación, esta realizada por eMarketer, la cual revela que esta generación es la que mayor contenidos genera en la red de mensajes efímeros, con 43,9 millones de usuarios frecuentes mensualmente, algo considerable si se toma en cuenta que Snapchat tiene poco más de 300 millones de usuarios.

La preferencia de los millennial, a quienes les debemos sumar la Generación Z, por redes como Snapchat puede deberse a que es una aplicación más reciente y que es más lúdica, al imperar el uso de video e imágenes con filtros.

Aunado a esto, hay que considerar los datos obtenidos por el Pew Research Center, que señala un crecimiento substancial de usuarios de un mayor rango de edad a los de estos dos grupos poblacionales. Si bien, a los millennial son actualmente adultos jóvenes, mantienen diferencias notables con los considerados adultos -mayores a 36 o 37 años-.

De acuerdo con el Pew, el 80 por ciento las personas entre 30 y 49 años de edad tiene al menos una red social, lo mismo que el 64 por ciento de los que tienen entre 50 y 64 años, ambos grupos incrementaron su presencia en este tipo de plataformas.

Fuente: Merca 2.0